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lunes, 24 de octubre de 2011

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Hai quen di que os galegos somos morriñentos sen fronteiras, que separarnos das nosa terra dóenos máis que a outros pobos. A explicación é dificil; é un sentimento, máis que un sentimento. Como lle explicas a alguén que non é galego o que se sente ao ser galego, o que se sente ao escoitar de viaxe -No doy hecho; Ay! Qué riquiño;  Las patatas esmagadas, por favor.-, que se sente cando es dunha terra onde a xente se pelexa por pagar -Por favor, saca os cartos de ahí que pago eu!-, que se sente cando montas unha boa carallada ou cando amosas a túa incredulidade cun BHB -Bueno Home Bueno- ou cun BCB -Bueno Carallo Bueno-. Como explicalo o orgullo que sentimos ó facer tantos pratos exquisitos só cun pouco de pimentón, e iso si, a mellor materia prima do mundo. Que se sente cando che poñen diante unha bandexa de percebes coma esta.

Os galegos amamos a naturalidade, o auténtico -Campechano, campechano home.- e desagradamos o artificial -Esa é unha mística...-. Que se sente que cando damos a nosa palabra, non fallamos. Que se sente... é máis que un sentimento. É unha paixón que nace das grandes e das pequenas cousas, unha paixón que ven da montaña, da terra, do campo e da cidade, da familia, dos nosos... Por iso, dende hai cinco anos gritamos todos xuntos, por iso desde as pedras, as árbores, desde as ondas, o vento, cada un co seu motivo; pero todos xuntos. Cada un a súa maneira, pero todos xuntos gritamos:
 ¡ Vivamos como galegos !
Cada un destes gritos teñen un porque. Con razón ou sen razón, pero teñen un porque. Porque o corazón ten motivos que a razón non entende.
Polas praias galegas, polas ameixas de Carril, polo pan de Carral, polo lacón con grelos, a Rapa das Bestas, polos pementos de Padrón, polas Illas Cíes, polo caldo da miña avoa. Por mil anos máis, vivindo como galegos.

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Traducción al castellano:
Hay quien dice que los gallegos somos nostálgicos sin fronteras, que separarnos de nuestra tierra nos duele más que a otros pueblos. La explicación es difícil; es un sentimiento, más que un sentimiento. Cómo le explicas a alguien que no es gallego lo que se siente al serlo, lo que se siente al escuchar de viaje "No doy hecho; Ay! Qué riquiño; Las patatas esmagadas, por favor." , lo que se siente cuando eres de una tierra en la cuál la gente se pelea por pagar "Por favor, guarda el dinero que pago yo!", lo que se siente cuando montas una buena fiesta o cuando muestras tu incredulidad con un BHB "Bueno hombre bueno" o con un BCB "Bueno carajo bueno". Cómo explicar el orgullo que sentimos al hacer tantos platos exquisitos con sólo un poco de pimentón, y eso sí, la mejor materia prima del mundo. Que se siente cuando te ponen una bandeja de percebes como esa. 
Los gallegos amamos la naturalidad, lo auténtico "Campechano, campechano hombre"; y desagradamos lo artificial "Esa es una mística...". Lo que se siente cuando damos nuestra palabra, y no fallamos. Que se siente... es más que un sentimiento. Es una pasión que nace de las grandes y las pequeñas cosas; una pasión que viene de la montaña, de la tierra, del campo y de la ciudad, de la familia, de los nuestros... Por eso desde hace cinco años gritamos todos juntos, por eso desde las piedras, los árboles, desde las olas, el viento, cada uno con su motivo; pero todos juntos. Cada uno a su manera, pero todos gritamos: ¡Vivamos como gallegos!
Cada uno de estes gritos tienen un porqué. Con razón o sin razón, pero tienen un porqué. Porque el corazón tiene motivos que la razón no entiende. 
Por las playas gallegas, por las almejas de Carril, por el pan de Carral, por el lacón con grelos, a Rapa das Bestas, por los pimientos de Padrón, por las Illas Cíes, por el caldo de mi abuela. Por mil años más viviendo como gallegos.

jueves, 6 de octubre de 2011

#5, Empieza en 1995.

Nos conocemos desde que yo era un bebé. Yo lloraba y tú... tú sólo te preocupabas de hacerme callar, te pondrías loca buscando el chupete o preparándome el biberón. Me vestías como la niña más mona y más estilosa, y cada día, Alicia llevaba un peinado diferente: que si una trenza, que si dos coletitas, que si trenzas de espiga, que si pincitas por todo el pelo... Mi profesora de párbulos, Rosa, cada día al terminar la clase me decía A ver mañana que peinado traes , ¿eh?. A modo que fui creciendo, fui experimentando. Y ella conmigo. Si yo caía, ella me levantaba; si yo reía, ella lo hacía conmigo.
Una de las experiencias que siempre recordaré es cuando tenía a penas 2 añitos: era verano y estábamos en casa de mis tíos. Y como de costumbre, mis tíos, mis abuelos, mis primos y mi madre tomaban el café en aquella cocina tan acogedora que tienen (Cuando era pequeña, solíamos estar siempre allí). Yo jugaba a subir y bajar las escaleras. Subía 1, y saltaba hacia abajo. Subía 2, y saltaba de nuevo. Subía 3, ya un poco más difícil para mi, volvía a saltar. Subí 4... y Alicia comió las escaleras. Me cayeron 4 dientes, y los de la parte superior. Gema, mi prima, ya me había avisado pero, como de costumbre, no le había hecho caso (Sigue teniendo remordimiento...).Mi abuela y mi madre, estaban desesperadas. Me llevaron al hospital corriendo, y allí me pusieron 15 puntos por dentro del labio. Que por cierto, tengo la cicatriz -.-
Como decía; si yo caía, ella me levantaba.

Tuviste una época en la que sólo me castigabas! Y eso no me gustaba nada, por eso te decía que me maltratabas y que no sabías ejercer tu puesto. Jajajajajajaja, ahora sólo me sale eso, reírme. Reírme de todas las burradas que dije.
Siempre me dices: Cuando tengas hijos, sabrás lo que duelen. Perdona, bonita; no tendré hijos pero tengo seres que los substituyen y sé lo que es preocuparse por alguien, y que te duela.

Ahora, ahora dedico mi tiempo a los estudios, a salir con mis amigas, a salir con mi novio... Pero por favor, que nunca falten esos shopping-saturdays contigo, esas horas poniendo verde a todo el mundo, y sobre todo esa comidita tan rica que haces.

Éramos y somos un bueno equipo, Mamá.


¡ Cuenta conmigo !

domingo, 2 de octubre de 2011

viernes, 9 de septiembre de 2011

viernes, 2 de septiembre de 2011

#2, No entiendo como las demás chicas...

...aguantan con unos taconazos toda la noche y yo ¡NO!
Las envidio, jo.
Con lo mona que estás con unos tacones bien combinados... Me rindo, ya llevo unas bailarinas en el maletón (así le llamo a mi bolso de salida) para cuando me canse de andar como un puñetero pato mareado.
¿Ahora? Ahora tenéis carta libre para reíros de mi :3

jueves, 1 de septiembre de 2011

#1, Soy gallega

Sí, soy de Galicia, concretamente de A Coruña. Estoy muy orgullosa de serlo, a pesar de todas las malas lenguas que dicen que los gallegos somos los tontos. Si alguna vez venís a Galicia, os aconsejo visitar A Costa Da Morte. Es un lugar que ocupa desde Carballo hasta Finisterre; llamado así por culpa de todas las muertes que hubo y hay en estas costas.

FALLO
No hablo gallego. Y odiaré a mis padres por esto toda la vida.