-Cuando llegues a casa, dame un toque por favor.
+Tranquila cariño, yo controlo.
-¿En serio tanto te cuesta dejarme tranquila?
+Puedes estarlo siempre que mis manos estén al volante.
-Es de noche, estarás cansado y no verás la carretera... Dámelo, por favor.
+Te llamo. ¿Me cantarás una nana para dormirme?
Hay personas que no se dan cuenta de lo importante y valiosa que es la vida, de que el peligro está en cualquier lado y de que no hace falta buscarlo...
Hoy, más que nunca, tengo miedo; mucho miedo.
¿Cuántas veces y cuánta gente ha tenido ese tipo de diálogo? Algunas podemos dar las gracias de recibir la llamada y tener que hacer el ridículo cantándole la nana a tu ser querido; otras... otras desearían hacerlo.
PD: Esto se debe a algo que me hizo reflexionar. No quiero dar explicaciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario