lunes, 5 de septiembre de 2011

Duérmete niño...

-Cuando llegues a casa, dame un toque por favor. 
+Tranquila cariño, yo controlo. 
-¿En serio tanto te cuesta dejarme tranquila?
+Puedes estarlo siempre que mis manos estén al volante. 
-Es de noche, estarás cansado y no verás la carretera... Dámelo, por favor. 
+Te llamo. ¿Me cantarás una nana para dormirme? 
Hay personas que no se dan cuenta de lo importante y valiosa que es la vida, de que el peligro está en cualquier lado y de que no hace falta buscarlo...
Hoy, más que nunca, tengo miedo; mucho miedo.
¿Cuántas veces y cuánta gente ha tenido ese tipo de diálogo? Algunas podemos dar las gracias de recibir la llamada y tener que hacer el ridículo cantándole la nana a tu ser querido; otras... otras desearían hacerlo.


PD: Esto se debe a algo que me hizo reflexionar. No quiero dar explicaciones.   

No hay comentarios:

Publicar un comentario